domingo, 6 de junio de 2010

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

Considero que por un lado, el proceso de enseñanza-aprendizaje tradicionalmente ha sobrevalorado los aprendizajes memorísticos que no requieren pasar por un procesamiento personalizado donde a partir de estructuras previas se elaboren nuevas estructuras.
Por otro lado, es verdad que cada estudiante es un ser único e irrepetible, que cada uno construirá su propio conocimiento, pero resulta algo sumamente difícil considerar esto a la hora de planear nuestras intervenciones docentes incluyendo la forma de evaluar los aprendizajes de nuestros estudiantes.
En efecto el aprendizaje que cada estudiante logra en sus cursos no es tan fácil de medir, pues cada uno construirá sus propias estructuras, pero hay que tomar en cuenta que en la realidad de nuestro proceso educativo es muy difícil considerar todo esto, sobre todo si contamos con 3 o 5 grupos cada uno de 50 alumnos y con mínimos recursos y tiempo efectivo.
Considero que la masificación de la educación nos ha llevado a trivializar el proceso de aprendizaje. Es difícil para nosotros los docentes poder considerar la opción que cada estudiante presenta para apropiarse de la realidad del mundo.
Sin embargo, podemos tomar acciones que traten de restar la trivialización antes mencionada, por ejemplo si en lugar de aplicar exámenes meramente memorísticos en donde hagamos preguntas solo de contenidos, los substituimos por la solución de casos reales en los que se vean implicados los conocimientos pretendidos en cada materia, podremos evaluar de forma más acertada la adquisición de las competencias y observar o medir de forma menos subjetiva los aprendizajes de nuestros estudiantes.
A propósito de las competencias, la acción no sólo implica actividad física, sino un conjunto de operaciones afectivas, cognitivas y conductuales que permiten encarar la realidad y actuar en ella; y es por todo esto, que el aprendizaje no es algo tan trivial, y no se puede observar o medir realizando solo preguntas relacionadas con contenidos de alguna materia.
Además, el aprendizaje que mejor desarrolla las competencias es un aprendizaje que se encuentra situado, por lo que una forma más certera de observar o medir los aprendizajes sería entonces, enfrentando a los estudiantes a situaciones problemáticas (aprendizaje situado) cuyas exigencias de acción los obliguen a movilizar conocimientos previos con el objetivo de que construyan nuevos conocimientos y que reorganicen sus esquemas.
El conflicto cognitivo, el romper sus esquemas, el ambiente motivacional a través de preguntas generadoras nos permitirá a los docentes observar y medir de forma más eficiente los aprendizajes de nuestros estudiantes.
Edgar Avila E.

2 comentarios:

  1. No siempre la competencia es acción fisica, si un alumno realiza operaciones matematicas mentalmente y rápido es una competencia y además una ventaja competitiva.
    Cuando es el docente quién planea, da las instrucciones, dirige, evalua, etc., ¿no es en última instancia un conductismo activo?

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  2. estoy de acuerdo contigo esto va mas aya de una simple pregunta esto nos regresa a ser humanos y no ver al alumno como un ser inferior el cual solo a a deslumbrarse con nuestra sabiduria. Si no que es parte fundamental del aprendizaje para todos

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